"Mi trabajo se ha desarrollado en Farmakonisi, a 12 km. de la costa turca y en la isla de Leros... En Farmakonisi hay una base militar.
Lo primero que vi fueron chalecos flotando en
el mar. Entonces aún no les di el significado que luego supe que tenían...
Los pescadores a menudo encuentran
cadáveres en sus redes...
Por donde quiera que vayas encuentras
libretas, Coranes, documentos, chalecos... Donde miras encuentras siempre esta
presencia humana.
En las embarcaciones, nunca menos del
veinticinco por ciento son niños.
Un viaje barato son unos setecientos euros.
Esto quiere decir que a mitad del trayecto llega un barco pequeño y se lleva al
patrón. Los que se quedan en la barca dependen de que alguien sepa algo de
navegación. Generalmente llegan a las rocas y se embarrancan. Si es de noche y
con oleaje, mueren más personas.
Cuando llegan, no saben dónde están.
Diferente camino tendrás según lo que
pagues... Los viajes más caros valen seis mil euros, tres mil euros, son motoras
rápidas y bien acondicionadas con baja ocupación.
Por regla general, van muy hacinados. Menos de
veinticinco personas nunca lo he visto.
Se mueve mucho dinero.
Se ven las rocas llenas de chalecos rojos.
A veces el traficante llega, según lo que le
paguen, y luego regresa a Turquía.
Se ven muchos barcos hundidos, muchos barcos
rotos.
Cuando encontramos una embarcación la llevamos
a un pequeño puerto militar de Farmakonisi, luego a Leros. Según la
nacionalidad, si se trata de nacionales de Irak, Siria o Afganistán, se les da
un permisos de seis meses para circular por la Unión Europea, y mientras pueden
pedir refugio en cualquier país. Para los de otras nacionalidades, se les da un
permiso de un mes, y no pueden salir de Grecia. Pero muchos intentan pasar por sirios.
Los rescates son complicados. Les venden
chalecos que no flotan, ellos lo saben y llevan el chaleco y además una cámara
de aire, que dificulta el rescate.
Primero rescatan a los niños. A veces las
madres les besan las manos mientras intentan ponerlos a salvo.
Perder el control en el rescate es muy
peligroso.
Llama la atención la falta de infraestructura
en la isla para atender a los que llegan.
En la isla está Frontex, barcos grandes que no
son eficaces, no se pueden aproximar a las pequeñas embarcaciones de los
refugiados para salvarles. Frontex es un proyecto de protección de fronteras,
no de busca y rescate como si era Mare Nostrum. No es un proyecto para proteger
a la gente, sino para proteger fronteras.
Cuando los rescatamos, les explicamos lo que
va a pasar. Tienen mucho miedo a lo que va a pasar. Algunos llevan semanas
andando en condiciones muy precarias, y los botes están en condiciones muy
extremas. Uno se pregunta cómo se han querido meter en semejantes
embarcaciones, y la respuesta es “huyen de las bombas”.
Diariamente hay cadáveres en el agua.
No es sólo gente pobre la que llega. Son personas como tú y como yo.
Cada día llegan unas dos mil personas a
Farmakonisi. Hay estructuras de ACNUR
para acogerlas gestionadas por una ong. Luego cada día sale un ferry que los lleva a
Atenas.
También se encarcela a gente por inmigración ilegal.
Todo el operativo está por debajo del
guardacostas, pero nosotros estamos en el agua y surgen cosas... Llamamos al
guardacostas pidiendo instrucciones, y el guardacostas nos dice que actuemos...
Esto era hasta ahora, ahora están empezando a poner problemas,
bloquearon las embarcaciones de Proactiva...
Hay mucho dinero y muchos intereses...
Lo que he visto es que las instituciones
europeas actúan de un modo criminal, provocando la muerte de miles de
personas...
Hay iniciativas de la sociedad civil... En Lesbos unos ocupas han montado un centro de
acogida para refugiados para doscientas cincuenta personas...
Hay muchas iniciativas de la gente, pero las
instituciones tienen una actuación criminal... Frente a ello se impone la desobediencia civil".
https://www.youtube.com/watch?v=TvxODwzkdbc
https://www.youtube.com/watch?v=TvxODwzkdbc